El gateo y el papel de la estimulación adecuada en el desarrollo infantil

 

El desarrollo motriz abarca todo lo referente a las conductas y patrones propios de cada niño, dentro de éste podemos destacar dos factores importantes: la edad cronológica y la etapa de desarrollo motor en la que se encuentre. 

 
No necesariamente un niño, que tenga cierta edad, debe cumplir o ceñirse a patrones conductuales y posturales para esa etapa del desarrollo. Sin embargo, cabe aclarar que no hay que restarle importancia a la secuencia de desarrollo normal basada en la evidencia y que nos puede servir como patrón a seguir mas no que se considere como obligación o como único patrón posible de desarrollo, al contario, todo dependerá del proceso y el ritmo de cada niño, además de tener en cuenta antecedentes como: enfermedades pre y posnatales, complicaciones en el parto, que sea un bebé muy corpulento, de talla grande, etc.
 
Según Isabel Gentil García, cuando hablamos de desarrollo psicomotor nos referimos a todas aquellas acciones que van encaminadas a favorecer y potencializar el aprendizaje y la exploración por medio del movimiento corporal, acompañado de un adecuadodesarrollo emocional y comunicativo. La psicomotricidad integra lo cognitivo, emocional, sensorio motor y social.
 
Desde el proceso de desarrollo motriz normal, el niño presenta paso a paso etapas  secuenciales motrices que le permitirán aprender, experimentar y potencializar, por medio de su cuerpo, acciones, posturas y movimientos que le servirán de base para un mejor desempeño motor y cognitivo en toda su vida. No dependerá entonces de cuán rápido pasemos estas etapas ni mucho menos de acelerar el proceso de nuestros niños, se trata de realizar un proceso adecuado y acorde a las necesidades y potencializar las fortalezas que cada niño tenga. Éste debe ser un trabajo más de calidad que de cantidad.
 
Dentro de estas etapas que llamamos “normales” en el desarrollo de nuestros niños, se encuentra una que ha sido polémica entre padres y que al final no conocemos sus reales beneficios. El gateo es la fase motriz por excelencia en la cual los niños, por medio de ajustes posturales normales de su propio cuerpo, adoptan diferentes posturas para desplazarse de un lugar a otro. De las diferentes formas de movilización de los bebés, la más completa es el gateo en cuadrúpedo (en cuatro apoyos). Ésta es considerada la forma más completa de educación motora y la más acorde para ser adoptada por ellos. El Médico Ortopedista infantil Juan Carlos Rodríguez define esta etapa desde el área motriz argumentando que “el niño inicia desde que está sentado llevando sus pies hacia atrás y cae en cuenta que en esta posición es capaz de inclinar su tronco hacia adelante, tomar objetos que están un poco lejos del alcance de sus manos y regresar a la posición de sentado, y si apoya hacia adelante las dos manos, logra desplazarse: allí comienza el gateo”.
 
Este posicionamiento promueve el patrón cruzado (disociación de cintura escapular y pélvica) el cual necesitará para un correcto patrón postural de pie y en la marcha. También permite que los dos hemisferios del cerebro trabajen en conjunto para desarrollar otro tipo de habilidades tales como el lenguaje, habilidades intelectuales y estímulos sensitivos, a su vez, les permite generar mayor independencia motora. De ahí la importancia que durante esta fase el niño pueda experimentar libremente con sus brazos y piernas descubiertas, ya que por medio de la información que recibe en su piel va a lograr asimilar mejor el medio que lo rodea, coordinando adecuadamente sus movimientos y fortaleciendo su equilibrio.
 
El gateo fomenta la independencia y la toma de decisiones. En esta etapa, el bebé explora el mundo que lo rodea ya que puede desplazarse de forma libre e independiente y fortalece sus músculos de todo el cuerpo. La coordinación y el equilibrio también se empiezan a evidenciar como factores importantes en este proceso. Cuando el niño controla motriz y sensorialmente su cuerpo podrá adoptar y relacionar los elementos de su entorno, por consiguiente seguirá desarrollando su inteligencia.
 
Según el artículo “Predicción del desarrollo mental a los 20 meses de edad por medio de la evaluación del desarrollo psicomotor a los 6 meses de vida en niños sanos”, es de resaltar que “el desarrollo psicomotor constituye la base sobre la que se establece el desarrollo mental, por lo que se considera que un buen desarrollo psicomotor es un factor protector en el establecimiento de las funciones superiores tales como el pensamiento, los procesos de atención, la memoria, asociación, etc.”
 
De acuerdo a lo anterior se esperará que un niño que tiene un buen desarrollo psicomotor y una estimulación adecuada y de calidad, en la que se le potencialicen y den las herramientas y las bases para que, en su medida, las vaya adquiriendo y apropiando según sus capacidades, teniendo también un buen desarrollo cognitivo posteriormente. 
 
Realizado por:
Fisioterapeuta
Leidy Carolina Merchán Espitia
 
 
 

Podología Preventiva: niños descalzos igual a niños más inteligentes. Isabel Gentil Garcia. Revista internacional de ciencias podologicas, volumen 1 numero 1.2007 27-34.

Artículo “Adoptar una posición que parece inadecuada: ¿es vicio postural o hace parte del desarrollo normal de la postura” de la Revista Ciencias de la Salud/ Bogotá (Colombia) 1 (1) 58-67, abril-junio de 2003, Juan Carlos Rodríguez, Medico Ortopedista Infantil. Profesor de la Universidad del Rosario. Especialista en docencia universitaria.

Artículo: “Predicción del desarrollo mental a los 20 meses de edad por medio de la evaluación del desarrollo psicomotor a los 6 meses de vida en niños sanos.” Rosa Ramos, Francisco Ruiz, Miguel Pérez, Ma. Teresa Salvatierra, Concepción Robles, Bertold U.V Koletzko, Tamas Decsi, Cristina Campoy. Revista Salud Mental del Instituto Ramón de la Fuente.